
Y no nos importa nada, y nuestro al rededor desaparece. Todos esos miedos se desvanecen en un beso, y sientes que vale la pena arriesgar todo de una vez, haces que sienta como dentro de mi un terremoto de sensaciones pero todo se resume en una.
Tomas mi cintura y los cuerpos llegan un punto que estorban, somos uno. No dejas de mirarme a los ojos y siento que es el momento. Asiento con mi cabeza y eso empieza a ser especial. Con suavidad me recorres, temiendo quizá un poco, pero todo para ti es perfecto, tal como lo soñaste. En nuestra cabeza suena otra vez esa melodía que me dedicaste y sientes como su ritmo se va apoderando de ti, y te acelera cada vez más.
Llega el momento, te siento adentro mio, cierras tus ojos y para no perder nunca la ternura me besas. El beso más dulce del mundo. Nuestras miradas dicen todo aunque ninguno de los dos podemos creer lo que está sucediendo, estoy haciendo de esto un recuerdo para toda mi vida, ¿y vale la pena que seas tu con quien lo recuerde? bastó que tomaras mi mano para saber que si. Por fuera nos vemos quietos, tal vez un poco asustados, pero por dentro somos un remolino. Decido dejar de lado la timidez, tomo confianza en mi misma y empiezo a hacer lo que mi corazón me dicta, las cosas fluyen y en un momento, fue un momento en que toqué el cielo con las manos. Me transportaste a otra galaxia y siento que también fuiste conmigo, más bien que nunca iré sola mientras te tenga a mi lado.
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