viernes, 8 de febrero de 2013

dejalo ir

Y de repente termina. Todos esos sueños que construyeron juntos se van al vacío, las promesas desaparecen y las miradas se llenan de incertidumbres. Como un niño al cual se le escapa su globo, corres detrás de esa persona, pero es tarde. Entonces te culpas, te culpas por haber soltado ese globo, y lo que muchas veces ignoramos es que el globo en verdad se quería ir y no era culpa nuestra. No hay quien te haga desistir de la idea de recuperarlo, pero incluso si pudieras, no lo recuperarías a el, recuperarías a una nueva persona que quizá ya no encaje en tu vida. Con el mismo cuerpo, pero con una personalidad totalmente distinta.. entonces, corres, y te preguntas mil veces por que y en que fallaste, y lo vuelven a intentar pero no, no es lo mismo. Y lo tenes todo, y a la vez no tenes nada. No querés que sea así pero mucho menos dejarlo ir, entonces ¿que ocurre? o mejor dicho ¿que va a ocurrir? y ahí lo descubres, tal vez la primera frase que nos deberían enseñar no es "Te quiero mucho" sino "Las cosas suceden una vez".. porque volver siempre vuelves a querer, de una u otra manera.. pero las cosas.. solo suceden una vez, y no habrá otra oportunidad igual. 

jueves, 7 de febrero de 2013

bajo cero

¿Y que le vas a decir? tiene todo el derecho de estar con alguien, y vos tenes ese derecho también.. con la pequeña diferencia de que vos querés estar con el y por tanto le estas siendo fiel a una relación que no existe. ¿Cuantas veces te planteaste el "que hubiera pasado si" ? dejame decirte que yo al menos mil veces, y ultimamente es en lo único que pienso. ¿Y si te hubiera dicho que si? ¿Y si me hubiera arriesgado a todo? ¿Que tan distinto sería esto?. El causa ese efecto, ese efecto de mierda que tiene de enamorar a las personas e irse. Ese efecto que me ha enseñado tanto, ese efecto que no quiero olvidar nunca. Me quede queriendo sola, no lo sentí llegar ni tampoco irse, fue raro, fue la casualidad más linda de mi vida. 

viernes, 1 de febrero de 2013

paraíso

Por un momento, mirarte a los ojos, soñar que todo es como lo fué un día. Sentir tu respiración. Me miras, te miro, hace frio y calor a la vez. Me sientes más cerca que nunca y ni siquiera me estas tocando. Me averguenzo al decirte que tiemblo, pero lo hago. 
Y no nos importa nada, y nuestro al rededor desaparece. Todos esos miedos se desvanecen en un beso, y sientes que vale la pena arriesgar todo de una vez, haces que sienta como dentro de mi un terremoto de sensaciones pero todo se resume en una.
Tomas mi cintura y los cuerpos llegan un punto que estorban, somos uno. No dejas de mirarme a los ojos y siento que es el momento. Asiento con mi cabeza y eso empieza a ser especial. Con suavidad me recorres, temiendo quizá un poco, pero todo para ti es perfecto, tal como lo soñaste. En nuestra cabeza suena otra vez esa melodía que me dedicaste y sientes como su ritmo se va apoderando de ti, y te acelera cada vez más. 
Llega el momento, te siento adentro mio, cierras tus ojos y para no perder nunca la ternura me besas. El beso más dulce del mundo. Nuestras miradas dicen todo aunque ninguno de los dos podemos creer lo que está sucediendo, estoy haciendo de esto un recuerdo para toda mi vida, ¿y vale la pena que seas tu con quien lo recuerde? bastó que tomaras mi mano para saber que si. Por fuera nos vemos quietos, tal vez un poco asustados, pero por dentro somos un remolino. Decido dejar de lado la timidez, tomo confianza en mi misma y empiezo a hacer lo que mi corazón me dicta, las cosas fluyen y en un momento, fue un momento en que toqué el cielo con las manos. Me transportaste a otra galaxia y siento que también fuiste conmigo, más bien que nunca iré sola mientras te tenga a mi lado.